El dinamismo y la diversión herramientas para potenciar el aprendizaje de los niños

Las actividades artísticas, dinámicas y recreativas pueden ayudar a niños y niñas en todas las áreas de su desarrollo, especialmente en su aprendizaje. Aquí te contamos algunas maneras en que las actividades divertidas como el arte, la música, la jardinería y la agricultura pueden apoyar el desarrollo de los niños.

Desarrollo físico

Cuando una institución educativa ofrece actividades artísticas y dinámicas, apoya el desarrollo muscular de niños y niñas, así como la coordinación ojo-mano. El uso de crayones, marcadores y pinceles para pintar, o de herramientas para cultivar o trabajar en jardinería, ayuda a los pequeños a practicar el control de la motricidad fina que necesitarán más adelante para escribir.

Desarrollo y aprendizaje social

Cuando los niños trabajan juntos en áreas como el arte u otras actividades dinámicas como practicar deportes o sembrar, aprenden a compartir, a interactuar con otros, a ser responsables de la limpieza y a guardar los materiales. Estos son cambios positivos e importantes para el aprendizaje social.

Desarrollo cognitivo

Niños y niñas pequeños pueden aprender los nombres de los colores y las formas a través de actividades artísticas creativas. Así descubren lo que sucede cuando mezclan dos colores primarios y obtienen un color secundario.

Enviar a los niños mayores afuera para examinar cuidadosamente un árbol, sentir su corteza y estudiar la forma y el color de sus hojas, y luego pedirles que dibujen o pinten árboles les ayuda a desarrollar las habilidades de observación necesarias para practicar disciplinas científicas en el futuro.

Desarrollo emocional

A través de distintas disciplinas artísticas como la pintura o la música, los niños pueden representar experiencias que no pueden verbalizar. Pueden hacer dibujos desproporcionados, exagerando cosas que son importantes para ellos. Cuando valoramos la creatividad de niños y niñas, les ayudamos a sentirse valorados como personas, elevando así su autoestima.

Imaginación y experimentación

La imaginación activa en la infancia puede tomar forma a través del arte, el juego y actividades dinámicas. Por ejemplo, un estudiante se pregunta qué sucederá si usa tres pinceles al mismo tiempo. Le pide a su maestro que lo ayude a atar una banda elástica alrededor de tres pinceles. A través de la experimentación activa, inventa una nueva forma de pintar.

Aunque atar tres pinceles puede no ser estremecedor, el estudiante está aprendiendo habilidades que podrían ayudarlo a inventar algo nuevo, como un automóvil que funciona con energía solar o una cura para el cáncer, cuando crezca.

También te puede interesar: ¿Cómo estimular la creatividad de tus hijos?