EL PROYECTO EDUCATIVO INSTITUCIONAL (PEI) ESTÁ SOPORTADO EN CUATRO EJES:

  • Desarrollo
    humano
    • El reconocimiento del niño, como un individuo. Un ser único, con un cuerpo, una personalidad, una historia, y un entorno sociocultural que le marca.

    • El reconocer la múltiple dimensión del ser, un ser humano que siente, que piensa y que ejerce su voluntad.

    • El conocimiento de la personalidad, que determina una particular mirada de la vida, unas limitaciones, unas necesidades particulares y un particular camino de desarrollo personal.

    • El reconocer al hombre como un ser espiritual.
  • Conciencia
    Social
    • El contacto con la realidad social que nos envuelve, mantiene la sensibilidad, genera compromiso con la comunidad, y da una mirada objetiva de la realidad, que nos permite disfrutar con gratitud nuestra vida.

    • El acercarse a la comunidad, con una visión clara de sus derechos y sus responsabilidades, afirma la participación con liderazgo en la sociedad.

    • Desarrollar una conciencia crítica del entorno cultural, permite vivir una vida más auténtica, centrada en lo que es verdaderamente importante, con un claro rumbo hacia el logro de auténticos sueños.
  • Sensibilidad
    con el planeta
    • El mantener un contacto cercano y amoroso con la naturaleza desde los primeros años, sensibiliza, da pertenencia, y planta las semillas de una relación armónica con el planeta.

    • El reconocer el impacto de mi estilo de vida en el medio ambiente, genera una postura responsable que desemboca en la participación activa en las soluciones ambientales.

    • El reconocer los recursos naturales, el impacto del consumo desmedido, los modos de producción limpia, me convierte en actor de las soluciones de protección del planeta.
  • Participación
    de la familia
    • El reconocer que en la familia es donde germina el nuevo hombre que asumirá la sociedad y el planeta y buena parte de lo que reciba en ese nido, constituirá el equipaje personal que le acompañara por la vida, y que marcará su desarrollo y su camino hacia la paz.

    • El reconocer a los padres como los formadores por naturaleza del niño, y que es fundamental, que ellos se reconozcan como parte de este proyecto educativo, y asuman el compromiso de crecer como seres humanos para dar a sus hijos el soporte en su camino de crecimiento y desarrollo.